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Expo 2020:El negocio de ovinos y caprinos plantea sus posibilidades

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Santa Fe tiene una historia en la producción de ovinos y caprinos”, comenzó diciendo el médico veterinario Sergio Taffarel, aludiendo a que en la llegada de Juan De Garay en 1573 había traído a las primeras ovejas a la provincia. 

La charla de gran convocatoria en el primer día de la 113º ExpoRural de Rafaela y la Región recorrió una mirada sobre la producción ovina y caprina en Santa Fe y los objetivos que se plantea el Ministerio de la Producción, para que el sector se formalice y genere valor, principalmente en la carne, pero también contemplando los subproductos lana, cuero y leche, a partir de la selección de razas, que permitirá que se aprovechen los beneficios del Programa Pro Lana al cual la provincia adhirió.  

Teniendo en cuenta que en Santa Fe no hay esquiladores, el especialista y también productor “hay que acomodar la producción, la faena y también el arte culinario, todo debe ir de la mano para lograr el valor agregado esperado”. El sector debe comenzar mejorando el trabajo entre los productores y terminar llegando a la mesa, para que el consumo demande la carne ovina y caprina, no solamente cuando mejora el valor de los bovinos o por cuestiones de excepción.
Actualmente “el productor no ve la alternativa económica en la actividad y es por eso que hay que avanzar desde el campo. El primer paso puede ser un cluster, una vinculación entre productores”, para trabajar en conjunto y mejorar las perspectivas de un rodeo total que se estima en 162 mil animales, en una baja relación respecto a la faena que se calcula en unos 3.500 animales durante el último año. 

“Lo que nos proponemos es poder poner a la par la sanidad de ovinos y caprinos, tal como se hace en bovinos, para evitar zoonosis” dijo Taffarel en una actividad que tiene todo por hacer, pero que debe tenerse en cuenta que necesita mano de obra diaria, algo a tener en cuenta en el arraigo rural, ya que las majadas necesitan atención cotidiana, para el pastoreo y la alimentación. 

Los corderos zafreros de 10 a 12 kilos de carne, son los del consumo estacional como en las fiestas, en tanto el valor agregado superior llega con animales más pesados, de más de 20 kilos, que permiten un trozado. 

La carne ovina y caprina tiene un valor del 20 por ciento menos que el kilo de asado, consiguiéndose entre 300 y 400 pesos, actualmente, sin diferencias de cortes. 

“Al producir en escala y generar valor agregado se deben compensar entre ambos, zafreros y pesados, para ofrecer producción de manera continua, descentralizada, velando por la inocuidad de la proteína animal y fortaleciendo al mercado interno”

La idea de un plan sanitario ya fue presentada ante la Comisión Provincial de Sanidad Animal, para poder ofrecer a los productores una alternativa para tal fin con el menor impacto económico. 

“Lo primero que necesitamos desde la provincia es generar un censo, saber cuántos animales hay y dónde están”, para poder generar la unión entre los productores sabiendo la escala productiva, para poder llegar a una sala de faena identificando la ubicación de las disponibles.
“Se está trabajando la incidencia del flete en el precio final, pero se necesita un trabajo en la concientización sobre la sanidad y la necesidad de llegar a los frigoríficos”, explicó el profesional y productor, contando el caso de un frigorífico en Cañada de Gómez que faena ovinos y caprinos, que tiene como esquema el trabajo en días y horarios definidos, motivando a los trabajadores a hacerlo como ingreso extraordinario, luego de terminar las tareas habituales con reces bovinas. 

Se está a poca distancia de la conformación de la Mesa Técnica de Ovinos y Caprinos  para hablar de reproducción, producción, sanidad y manejo. Para lo cual se requiere también una mayor formación profesional y perspectivas a futuro para conseguir investigación científica para el sector.