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Sigue sin haber gasoil y la producción se ralentiza en nuestra zona

Productores y transportistas siguen padeciendo desde marzo la falta de gasoil para hacer tareas cotidianas en el campo, pero también para el transporte de materias primas y mercadería. Son más de tres meses de espera para que llegue la solución de este problema cotidiano.

Cada mañana los productores agropecuarios y los transportistas coinciden por teléfono, están llamando a estaciones de servicio o proveedores de combustible para averiguar quién, dónde, cuánto y a qué precio pueden conseguir gasoil.

Leonardo Alassia tiene su campo en Egusquiza y desde hace años trabaja con dos empresas que le alcanzan el combustible para hacer andar la maquinaria agrícola, pero también para colaborar con el tanque de los vehículos para llegar hasta alguna estación de servicio afuera del pueblo.

Desde marzo, cuando comenzó la faltante generalizada de combustible, reciben las compras en cuotas, e incluso en este último mes deben adelantar los pedidos de compra, para no arriesgarse a estar un día sin poder trabajar, asegurándose siempre de tener una reserva en el tanque que tienen en el campo.

“Desde que pedimos el combustible hasta que nos llega pasan unas 48 horas. Hoy estamos todos cuotificados, recibimos los pedidos por tandas y eso genera una demora en los trabajos de todos los días. Si bien no tuvimos que parar nunca, sabemos que todo lo tenemos que hacer con más anticipación y a lo que es habitual le sumamos más incertidumbre”.

El Vicepresidente de la Sociedad Rural de Rafaela destacó que esta situación es constante para los productores en el centro de la provincia de Santa Fe, abarcando a los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Martín, San Jerónimo, San Justo, parte de San Cristóbal.

“Desde la entidad sostenemos una profunda preocupación por esta situación que dificulta el trabajo de los productores y que no es más profunda porque el clima no favorece a la siembra de trigo por la sequía, en la región”, manifestó mientras en las compras mayoristas que son las que hace el campo, el combustible termina teniendo un precio mayor al de los surtidores por la lógica de la escasez.

Transporte

Hace algunas semanas la SRR consultaba a Hernán Heinzmann, titular de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Rafaela, sobre los problemas que crecían respecto a la falta de gasoil.

Para actualizar el tema, esta semana desde el Centro Comercial de Rafaela y la Región confirmó que “en abril todavía algo de gasoil conseguíamos en esta zona, pero desde mayo todos los días se nos hace más difícil y directamente desde el inicio de junio la situación está peor”.

La cámara que junto a otras 41 en todo el país componen la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas que este miércoles actualizó el mapa de desabastecimiento y confirma que ya son 21 provincias donde no hay un normal suministro de combustibles.

“Durante estos meses tengo todos los días a una persona dedicada a sondear dónde hay combustible, alguien que llama por teléfono a toda la región para saber a dónde podemos ir a cargar, no sólo en Rafaela, sino en Sunchales o hasta Humboldt. Pago un sueldo para esa tarea, en vez de estar trabajando en otras cosas”, comenta sobre una situación que se repite en todas las 180 empresas de Rafaela y la zona a las que representa.

Cuando los transportistas consiguen cargar lo hacen en tanques grandes para poder reabastecer a otros vehículos y así no suspender viajes. El problema mayor se presenta cuando salen de viaje y en esa situación, tanto en las cercanías de Rosario, o hacia el norte del país no hay disponibilidad y las esperas se extienden hasta dos días para poder seguir viaje.

“Lo que pasa en Rafaela es que las empresas no suspenden su trabajo, pero si lo postergan. Todos los días se pierde tiempo y cada trayecto lleva más tiempo”, explicó Heinzmann.

Mientras a nivel nacional los sindicatos de trabajadores no hacen advertencias sobre el tema, más en lo regional se empiezan a levantar alertas sobre las condiciones de inseguridad que deben atravesar los choferes en las rutas con las esperas, el padecimiento por las temperaturas, aunque también por el deterioro en los salarios que sufren, porque mientras menos kilómetros se recorren, menor es el cobro por la tarea, o más se prolonga en el tiempo.

“El gasoil disponible no es el más común, sino que tenemos que cargar el premium con precios que arrancan en los 160 pesos en YPF y llegan hasta 180 pesos por litro en el surtidor, aunque en el norte del país estos valores llegan hasta 50 pesos más”.

Heinzmann aclara, a la espera de un anuncio nacional sobre el aumento de corte con biodiesel, que esa es una alternativa “parche, una ayuda”, pero no va a modificar la disponibilidad real, por lo tanto, “lo que tiene que aparecer son buques que tiren realmente gasoil al mercado”, hecho que está complicado por la falta de dólares para tal fin y por el bajo interés de empresas internacionales de proveer a Argentina en este sentido.