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Qué dicen los que producen VI: “Sigo funcionando como si esto no iría a pasar”

  • Categoría de la entrada:Información Institucional
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Juan Zimmermann, 55 años, Rafaela

Fueron los Colonos de Esperanza quienes hace siete generaciones iniciaron el vínculo con el campo, pero hace cuatro generaciones que por parte de su familia materna los Costamagna, Juan Zimmermann produce en Rafaela.

A él lo ocupa y preocupa el campo que está al sur del Aeródromo, entre la Ruta 34 y el Bv. Irigoyen, lo compró su abuelo y después de 38 años de alquiler de otra fracción sumaron a su propiedad al comprársela a la familia del fallecido diputado Mario Verdú.

En 1968, desde otro campo en Saguier se trasladaron los animales para armar un tambo, en principio precario, pero que siguió creciendo con la producción lechera en los dos lugares y nunca se cerró hasta el momento.

Junto con su madre está al frente de la empresa agropecuaria que se dedica a la producción lechera, a partir de 160 vacas con un promedio de tres mil litros diarios, con sala de ordeño de ocho bajadas,  equipo de frío y para lo cual se hacen pasturas, reservas de maíz y sorgo, e incluso  siembra de heno para la producción de rollos para uso propio y venta.

De forma directa son seis familias las que viven de este emprendimiento, a lo que se deben sumar el resto de los prestadores de servicios que de manera constante participan de la producción.

De avanzar una modificación en la ordenanza de aplicación de fitosanitarios, “a mí me sacaría el cien por ciento del campo para poder producir”. “Esto me tomó con sorpresa. Insisto en que esto es una cuestión política, sin ninguna base técnica, como una forma de obtener votos”.

Sin creer que tenga una finalidad inmobiliaria, Zimmermann entiende que “esta es una manera de hacerse de votos de un sector de la ciudadanía, aprovechando la desinformación y con la exageración de ciertos comentarios”.

Aludiendo a la intención de llevar una decisión legislativa de impacto socio-económico muy grande para la ciudad al plano de la percepción sobre la salud, sin datos ligados a la realidad. “Lo que primero se me viene a la cabeza es la percepción de hambre, de desnutrición infantil, la percepción de inseguridad o pobreza, que están realmente medidas y son temas de los que deberían ocuparse en vez de tratar de obtener votos conformando a un sector de la población sin fundamentos”.

Existe una intención direccionada, a un grupo poblacional que tiene la oportunidad de pagar un diferencial por los alimentos, de elegir qué y cómo comer, con una línea de pensamiento muy radicalizada por detrás, pero que no atiende muchos otros problemas más importantes que afectan a la ciudad. La notoriedad y la mediatización le sirve a la política.

De avanzar una iniciativa de estas características, prohibiendo estrategias de producción, Juan Zimmermann explica que “…no es por una cuestión de negacionismo no ponerme a pensar qué hacer, sino que en 2015, 2016 y 2017 estuve muy complicado por las inundaciones en otros campos, ahí me replanteé qué hacer y para dónde salir y aprendía resolver una cosa por vez, cuando el problema existe”.

“Este problema lo estamos encarando desde la Sociedad Rural de Rafaela, desde Productores Unidos de Rafaela, con concientización, con charlas, para tratar de darle argumentos a los concejales que tienen que tratar el tema; y a la ciudadanía en general, para que puedan evaluar esto y tomar decisiones”.

Habiendo sufrido hace 15 años una imposición y prohibiciones “con la irracionalidad de haber impuesto los 200 metros de prepo, ahora confiamos que va a haber racionalidad y a partir de ahí tomaré mis precauciones”.

Explica que sigue trabajando y apostando. “Tengo inversiones planeadas a dos, tres, cinco años. Sigo funcionando como si esto no iría a pasar, si esto cambia, me replantearé qué hacer”.

Cabe recordar que en febrero de 1996 desde el Ejecutivo local le plantearon la expropiación de su campo para extender la pista del Aero Club, tuvo que pensar la manera de reacomodarse teniendo en cuenta que en el lugar generaba el 75 por ciento de los ingresos de la empresa. Esa transformación lo lleva ahora a generar el 33 por ciento del movimiento económico, preparándose para hipotéticos avances “sin dejar nunca de producir, ni de actualizarme”.

Pudo sostener su propiedad a la que le deforestaron una línea de 1.300 metros de árboles, por la extensión de la pista asfaltada, manteniendo el camino de ingreso, pero luego de negociaciones cordiales y no de imposiciones.