Jornada a campo sobre fitosanitarios: una “alternativa superadora”
Exif_JPEG_420

Jornada a campo sobre fitosanitarios: una “alternativa superadora”

“Una historia de gente trabajadora y emprendedora en la que no se trata de una competencia de fuerza, sino de lograr a través de la ciencia y la tecnología traer luz para trabajar por la salud de las personas, la producción y el medioambiente”. 

Norma Bessone, presidente SRR.

Con cumplimiento estricto de protocolos y mucha información técnico-científica se cumplió una actividad que completa las exposiciones que la Sociedad Rural de Rafaela acercó al Concejo Municipal, rumbo al debate en el recinto sobre el uso de fitosanitarios en cuanto a las distancias y productos. 

Con autorización municipal para su cumplimiento y protocolos estrictos durante toda la mañana de este miércoles se desarrolló la Jornada sobre Buenas Prácticas de Aplicación de Fitosanitarios. 

Organizada por la Sociedad Rural de Rafaela, el INTA, el Instituto de Desarrollo Sustentable de Rafaela, el Concejo Municipal de Rafaela, la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE). 

Siendo la 41º edición de este tipo de encuentros (se realizan en todo el país desde 2014)En nuestra ciudad también se había realizado en 2015 y el nuevo encuentro sirvió para mostrar elementos técnicos, científicos y tecnología relacionados con la aplicación de fitosanitarios, en base a los conceptos que sugieren las Buenas Prácticas Agropecuarias. 

El inicio estuvo dado con palabras de Federico Landgraf, director ejecutivo de Casafe, que manifestó “estamos todos comprometidos con producir y hacerlo bien. Trabajamos todos los días en el campo y lo tenemos que hacer bien”, llamando a producir de manera sustentable. 

El presidente del Concejo Municipal, Germán Bottero dijo que “este es un tema importante”, en medio de un planteo por el uso de productos y la distancia de aplicación que ocupa en estos meses al cuerpo legislativo local. 

“Es un debate que es necesario, pero para tomar decisiones tenemos que tener la mayor cantidad de certezas”, en base a la ciencia y tecnología, pero “debemos tener más elementos necesarios y de análisis, no sé cuándo se va a terminar votando una ordenanza superadora a lo que existe”, sin embargo la intención es la de permitir “seguir produciendo y cuidando la salud de todos los rafaelinos”. 

Por su parte, María Paz Caruso, responsable de la Secretaría de Ambiente y Movilidad, destacó la tarea que se hace desde el Consejo Ambiental y el Instituto de Desarrollo Sustentable, en el campo ubicado justamente frente al Complejo Ambiental de la ciudad. 

“Estamos siempre presentes como veedores, porque hay una ordenanza vigente y el Municipio la hace cumplir”, subrayando la función de control del Estado local, agregando que “hay que seguir trabajando por un ambiente mejor, por la producción y la salud de las personas”, siendo desde aquí que “nos destacamos por políticas ambientales, tenemos mucho camino recorrido, pero también mucho por recorrer”. 

El Ing. Agr. Jorge Villar, director de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del INTA manifestó que “tenemos la obligación de difundir el conocimiento científico, siendo el INTA un organismo público de ciencia y tecnología que se encarga de difundir aportes para la producción sustentable”. “Esta es la oportunidad de ver in situ lo que decimos en los salones sobre tecnología, elección de productos, reducción de aplicaciones, manejo integrado de plagas”, entre otras cosas que se sustentan en el conocimiento científico para la estructuración de normas y en definitiva para permitir “vivir en armonía”

La apertura concluyó con las palabras de la presidente de la SRR, Norma Bessone que explicó la importancia de la convocatoria que fue desarrollada por “un equipo sólido que trae la voz preocupada del sector productivo”. En la búsqueda de una “solución superadora”, ante el cuestionamiento sobre la aplicación de herbicidas, plaguicidas e incluso nutrientes para el suelo. La dirigente remarcó la importancia en la ciudad de “una historia de gente trabajadora y emprendedora donde no se trata de una competencia de fuerza, sino de lograr a través de la ciencia y la tecnología traer luz para trabajar por la salud de las personas, la producción y el medioambiente”. 

Dinámica 

Con una pulverizadora PLA cero kilómetro, se explicó el procedimiento correcto para la protección de los operarios, la apertura y descarga de productos, pero también el lavado de los bidones con las dos técnicas de triple lavado y a presión, para su posterior disposición final segura. 

Ante una importante cantidad de productores, profesionales, e incluso representantes políticos de la ciudad se procedió a la aplicación práctica aérea y también terrestre, de agua que tiene menor peso específico sus gotas que las de la dilución de fitosanitarios, habiendo sido los propios concejales presentes quienes se acercaron al sector donde se ubicaron las tarjetas hidrosensibles para corroborar la precisión de los equipos, las condiciones vigentes y la deriva de ambos sistemas. 

La aplicación aérea se hizo con humedad ambiente de 63,8 por ciento, 21,6ºC, viento de 9 kilómetros por hora con ráfagas de 12,4 km/h. Las tarjetas muestran precisión en la actividad con ínifima cantidad de gotas hasta los 40 metros. Cabe destacar que en la ciudad no está permitida la aplicación a partir de aviones. 

En tanto, la aplicación terrestre con pulverizadora se hizo con humedad de 61,8 por ciento, 21,4ºC, viento de 8,1 km/h y ráfagas de hasta 13,6 km/h. La deriva corroborada por las tarjetas, con viento a favor fue de diez metros de distancia, siendo esta la forma menos indicada para trabajar, teniendo en cuenta que se debe aplicar con el viento en contra, sobre todo respecto a la ubicación de la planta urbana. 

Toxicología 

El Dr. Alexis Benatti, del Instituto de Toxicología, Ambiente y Servicios de Rosario estuvo participando de la jornada, con una disertación sobre su especialidad, para aclarar cifras y dudas respecto al vínculo de fitosanitarios y enferemedades. 

Comenzó explicando que “la exposición no es igual al riesgo”, ya que “una intoxicación tiene que tener signos clínicos claros” 

Con datos de la entidad del año 2019, tuvieron 4.627 consultas, de las cuales el 19 por ciento estuvieron relacionadas con plaguicidas, tanto de fitosanitarios, como domisanitarios, en una relación uno a tres de las mismas. De 879 consultas, fueron 455 referidas a domisanitarios y por contactos o ingestas accidentales 318, siendo el resto correspondientes a fitosanitarios. 

Benatti es también perito oficial de los Tribunales de Rosario y explicó que el contacto más común es el salpicado cuando se vierte el producto, mientras que una vez diluido la toxicidad baja muchísimo.  

Mientras “existe una muy baja percepción del riesgo toxicológico de los domisanitarios y una exagerada en fitosanitarios”, el médico fue contundente “cuando aplicamos algo en casa vale todo”. 

Las consultas que recibe en el TAS son para descartar causa tóxica están encabezadas por insecticidas, luego herbicidas, fumigación, fungicidas y finalmente plaguicidas. En tanto, la causalidad se determina con estudios epidemiológicos y plausibilidad biológica, la relación con un producto es difícil de determinar y “hay que estar muy seguro para hablar de esa relación”, ya que la toxicidad crónica tiene una sorprendente complejidad y no tiene un solo causal de exposición. 

El glifosato es uno de los productos más estudiados del mundo y al haber sido recalificado en 2015 como probablemente cancerígeno, se lo hizo por algunos estudios que hablaron de un vínculo con el linfoma no Hodgkin. Existe un estudio en Estados Unidos que relevando a 60 mil agroaplicadores no se pudo corroborar esa relación. “Para relacionar una patología a un producto tengo que tener un relevamiento científico muy importante”, advirtió Benatti. 

Con un trabajo a nivel global de mayor concientización y detección de cáncer a edades tempranas, se han hecho relevamientos sobre carcinogénesis, malformaciones y cáncer pediátrico en Instituto Nacional del Cancer, siendo el cáncer de mama y el de colon los de mayor ocurrencia, mientras que el linfoma no hodgking y leucemia están muy por debajo en la lista de casos, siendo la obesidad y la exposición a rayos UV los de mayor generación de enfermedades. 

En hombres, la provincia con mayor número de muertes por cáncer, es La Pampa, seguida por Tierra del Fuego, Entre Ríos y Neuquen. En cuanto a las mujeres,  Tierra del Fuego, Formosa, Neuquen, lejos de ser estos casos los principales territorios productores. 

De 2000 a 2016 el nímero de cáncer pediátrico no aumentó, siendo el más frecuente la leucemia, en ubicaciones que no tienen que ver con la exposición a plaguicidas. En Santa Fe, en el mismo período siempre estuvieron alrededor de cien casos por año, sin saltos estadísiticos. 

Argentina y Chile tienen poca incidencia de malformaciones en Sudamérica. Actualmente se reportan los nacimientos en el 56 por ciento de los hospitales nacionales, siendo así que en 2018 hubo 1,66 por ciento de prevalencia con malformaciones (las congénitas tienen amplia relación con la consanguinidad) sobre un total de casi 280 mil niños reportados.
En la provincia de Santa Fe tiene 32 por ciento de reporte en Santa Fe, incluyendo al Hospital de Rafaela. En ese año de 18.553 nacidos, 278 tuvieron malformaciones, representando el 1,52 por ciento del total, estando dentro de los valores de prevalencia, el 0,7 por ciento menos que en la ciudad de Buenos Aires y muy por debajo del cinco por ciento de La Rioja, que es la de mayor problemática a nivel nacional. 

Benatti pidió “reducir riesgos, no exponer a la población y seguir trabajando”, aplicando los derechos fundamentales del trabajo, la salud y a la alimentación. “El progreso y el desarrollo son importantes si se hacen las cosas bien”, para lo cual “hay que seguir cambiando”, hablándole a productores y profesionales para que la capacitación y las buenas prácticas se amolden todo el tiempo a las novedades y demandas del entorno. 

La actividad terminó con la respuesta a preguntas al toxicólogo, sumándose el Ing. Agr. Eduardo Moavro, director de Cultivos Extensivos del Ministerio de Agricultura de la Nación y el Ing. Agr. Federico Elorza, coordinador técnico de Casafe. 

Se puso énfasis en que “la adopción de buenas prácticas minimiza la ocurrencia de derivas”, siendo las zonas de amortiguamiento el recurso más eficaz, para a la vez escapar de la generación de problemas y costos ocultos que tienen las zonas de exclusión a partir de las prohibiciones. 

Si bien hoy la tecnología permite un seguimiento remoto de las aplicaciones, la presencia de un fiscalizador es un buen instrumento para el resguardo de la actividad.